Santería cubana · Orishas

Elegguà

Señor de los caminos

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Elegguà
Colores
DominioSeñor de los caminos
SincretismoSan Antonio de Padua

Elegguà

Orisha protector de los viajeros, es quien abre y cierra los caminos y las encrucijadas, que cuando baila se asemeja a un niño travieso. Tiene las llaves del destino, abre y cierra la puerta a la desgracia o a la felicidad. Es la encrucijada de la que se ramifican los caminos de la vida. Es el mensajero de Olofin y el primero en todo. Debe ser saludado antes que todos los demás Orishas, es el primero en recibir las ofrendas (pero también el último, antes de la despedida); incluso los tambores comienzan por él y a él se le debe pedir el parecer antes de cada adivinación, porque protege los caminos de las consultas y de las respuestas. Catolicizado con San Antonio de Padua, con el español Niño de Atocha, pero también con el Ánima Sola. Su día es el lunes, pero muchos lo festejan también el tercer día de cada mes. Sus colores son el rojo y el negro. Es un Orisha mayor. Es el primero del grupo de los cuatro guerreros (Elegguà, Oggùn, Ochosi y Osun). Infunde mucho temor porque tiene el control sobre muchas cosas y a menudo actúa según su capricho. Puede ser despiadado si se le cruza el camino cuando está enojado. Es también burlón y juguetón; puede volverse irreverente como un pilluelo, y es imprevisible, igual que el destino. Es el depositario del Ashé, es decir, del poder espiritual. Es también símbolo de los opuestos. Este Orisha, en los ritos de adivinación, habla y está representado a través de los números 3 y 21.

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