Santería cubana · Orishas
Babalù Aye
El sanador

Babalù Aye
Babalú Ayé: Dios sanador de numerosas enfermedades venéreas, de la piel, de la lepra, del cólera, de las enfermedades en general, etc. Por ello está, pues, asociado a San Lázaro. Sus colores son el blanco y el azul. Este en África era el santo principal y más venerado; en La Habana existe un santuario en su honor (Rincón), adonde acuden cada año, el 17 de diciembre, miles de enfermos. Es uno de los Orishas más invocados por los fieles en la Santería, pero también por los católicos cubanos. Es la divinidad que tiene que ver con las enfermedades del cuerpo, las epidemias, las mutilaciones. La representación de Babalú Ayé, en efecto, es la de un mendigo lisiado, cubierto de llagas, vestido solo con un pobrísimo hábito blanco. Pero Babalú es también quien ayuda a quien sufre, el santo al que todos piden la gracia de la curación y la ayuda en los estados de malestar físico, de problemas de salud propia o de personas queridas. Sus mensajeros son moscas y mosquitos, porque llevan de un lado a otro las enfermedades. En el baile llega arrastrándose como un enfermo, encogido sobre sí mismo y, solo al final —después de haber simulado una especie de rito de “limpieza”






